La historia detrás de la historia: Creando el film híbrido Manfrotto ONE
Descubre el detrás de cámaras del film de lanzamiento Manfrotto ONE Hybrid y explora la visión creativa, las técnicas cinematográficas y la dirección de Zac Hancock.
Todo gran viaje creativo se reduce a una sola pregunta: ¿qué historia quieres contar?
Para el director Zac Hancock y el equipo de Full Send, el objetivo era crear algo más que un video de lanzamiento. Querían dar vida a un film que celebrara la creatividad y hablara directamente a los creadores híbridos de hoy.
Basado en años de conocimiento compartido por fotógrafos y cineastas, nació de una visión común: la libertad creativa.




En lugar de limitarse a mostrar un producto en acción, Zac construyó un mundo que refleja lo que los creadores hacen mejor: imaginar.
El proyecto se desarrolló en múltiples localizaciones, desde un set de estudio VFX en Manchester hasta los impresionantes acantilados de Malta. Cada lugar presentó nuevos desafíos y, sobre todo, nuevas oportunidades para superar límites. Adéntrate en el detrás de cámaras de este extraordinario viaje y descubre cómo Zac dio vida a uno de nuestros films de lanzamiento más ambiciosos e inspiradores hasta la fecha.
¿Listo para llevar tu filmmaking y storytelling al siguiente nivel? Zac lo dio todo en este proyecto, experimentando con movimientos de cámara, transiciones y recursos creativos que hacen que las historias cobren vida.
Aquí tienes cinco técnicas destacadas del rodaje que puedes probar tú mismo para elevar tu contenido y añadir más energía a tu narrativa:
La creatividad no se trata de perfección, sino de constancia, curiosidad y valentía. El enfoque de Zac nos recuerda que las mejores ideas surgen cuando dejamos de perseguir el control y empezamos a imaginar más.
Aquí tienes tres consejos y trucos creativos de Zac que cualquier creador puede aplicar para que su contenido sea más dinámico, atractivo y divertido.
Empieza con la música
La mitad del ritmo y la personalidad de tu video proviene de lo que escuchas, así que ¿por qué esperar hasta después del rodaje para decidirlo?


No cuesta nada más que una suscripción musical. Ponte los auriculares y empieza a escuchar canciones que encajen con la historia que quieres contar. ¿Es energética? ¿Melancólica? ¿Lujosa? ¿Oscura?
Encuentra el género. Descarga algunas pistas que creas que podrían funcionar. Luego edita la música hasta la duración que quieres para tu video, o incluso combina tres pistas en una mezcla de 60 segundos. Cuando haces esto, ocurre algo mágico.
Dejas de mirar con los ojos y empiezas a escuchar con la imaginación. De repente, sientes dónde la música debe bajar para cambiar la energía. Percibes cuánto debe durar cada plano y en qué punto de la línea de tiempo debe aparecer.
Antes de darte cuenta, tu mente está escribiendo el guion, visualizando ideas, y ya no buscas ideas en tu carpeta de inspiración, sino que la usas para encajar la idea que ya tienes. Y si lo haces bien, te darás cuenta de que necesitas un storyboard que puedas dividir en secciones según la canción.
Este proceso es gratuito, sencillo y transformó por completo mi forma de crear.
Ha sido mi arma secreta, así que hazme un favor y mantenlo en secreto.
Cuida los pequeños detalles… pero a veces no
¿Confuso? Puede ser. Pero saber cuándo hacerlo es lo que te convierte en el creativo más valioso de la sala.
Hay momentos en los que dar vida a una idea parece ilógico: lleva tiempo, es poco práctico y casi siempre existe una opción más fácil que solo sacrifica un poco el plano… o escuchas la frase “eso se arregla en postproducción”.


Pero ese 10 % extra de esfuerzo… ahí es donde suele estar la magia.
Es lo que hace que alguien deje de hacer scroll, porque te importó lo suficiente como para ir un paso más allá cuando la mayoría no lo haría.
Sin embargo…
También hay momentos para olvidar “la forma oficial” de hacer las cosas. El tiempo apremia, las horas pasan y el equipo se obsesiona con detalles que en realidad no necesitas en ese contexto.
No necesitas follow focus. No necesitas un monitor externo. No necesitas un side handle. A veces solo necesitas una cámara, un brazo mágico y un poco de caos.
Suelta la lista de equipo, experimenta y juega… te sorprenderá.
Recuerda: ambos enfoques te sirven. El truco está en saber cuándo cuidar los detalles… y cuándo dejarlos ir.
Lidera a tu equipo con una misión clara
La mayoría empezamos solos: una cámara, una lente y ese deseo abrumador de convertirnos en alguien.
Pero con el tiempo pasas a trabajar en equipo, y entonces el liderazgo se convierte en la verdadera habilidad.
El equipo que te rodea está formado por especialistas.
Deben ser mejores que tú en su área… y a veces incluso en la tuya.
Confía en ellos. Aprende de ellos. Y gánate su confianza a través de la visión que inspiras.


¿El objetivo?
Crear algo que solo este equipo podría hacer.
¿Sin presupuesto? No importa.
La misión pasa a ser demostrar qué es posible con solo 50 £.
Piensa en tu idea o rodaje como una escalada de montaña: el clima cambia, los planes se rompen, el caos aparece, pero la misión sigue siendo la misma: llegar a la cima juntos.
Cuando todos están alineados, el trabajo deja de centrarse en los obstáculos y empieza a girar en torno a las posibilidades…
y la posibilidad es el combustible más poderoso para la creatividad.
Es innegable.
Es indefinible.
Es imparable.
Es el espacio donde las personas entregan cada gramo de sus habilidades porque creen que el equipo puede lograr algo extraordinario y, sobre todo, algo de lo que sentirse orgullosos.
Creer en una posibilidad llega mucho más lejos que cualquier tarifa diaria.
Una misión compartida es el punto de partida de la excelencia.
Así que, si quieres crear trabajos que realmente asombren al mundo, inspira a tu equipo para que se preocupe por tu idea con la misma intensidad que tú… y crearéis algo que ninguno de vosotros podría haber hecho en solitario.